El azúcar invertido se obtiene por medio de la separación de los componentes del azúcar común, la glucosa y fructuosa, caracterizándose por su alto poder endulzante empleado mayormente en productos de pastelería y panadería.
Es utilizado en masas debido que aumenta la fermentación y provoca mayor humedad en pasteles y bizcochos.
También un uso común es en helados ya que evita la cristalización, lo que convierte su textura más suave y maleable.
Peso neto: 400g